Si tus expectativas se encuentran en algun lugar entre una expedición fluvial, la observación de animales y de la naturaleza, las caminatas y la navegación a remo o a motor, y si no te caen mal los pequeños placeres de la vida como ser una cerveza helada y una silla mecedora en la terraza de un bar con vista desde lo alto hacia el jardín más extenso del planeta... entonces este viaje es para tí.
Y no te olvides la hospitalidad de las poblaciones indígenas de esta región: los jovenes al igual que los ancianos no dudarán un instante en guiarte por la selva e invitarte a conocer sus aldeas semi-nómadas, ayudarte a descubrir tal o cual animal escondido por las copas de los árboles, solicitar tu ayuda para cosechar los productos de la tierra...
No te sorprendas porque al escoger alguno de nuestros circuitos tu contribuyes también al reparto más justo de los beneficios económicos entre los actores a nivel local.